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590. SI TU NO VIENES

Si Tú no vienes,
nos faltarán las alas para la plegaria
desgastaremos el silencio y las palabras
si en lo escondido tu voz no clama.

Si Tú no vienes,
será imposible el abrazo del
reencuentro
con el hermano que la ofensa puso
lejos
si Tú no enciendes de nuevo el fuego.

Pero si vienes a recrearnos
y como un soplo das vida al barro,
como un artista irás plasmando
un rostro nuevo de hijos y hermanos.
Por eso ven...
Espíritu santo, ven...
Espíritu santo, ven.

Si Tú no vienes,
olvidaremos la esperanza que llevamos,
sucumbiremos al desánimo y al llanto,
si Tú no vienes a consolamos.

Si Tú no vienes,
evitaremos el camino aconsejado
por el Señor de las espinas y el calvario
si Tú no vienes a recordarlo.

Pero, si vienes a sostenernos
y nos conduces como un maestro,
en nuestra carne se irá escribiendo
cada palabra del evangelio.
Por eso, ven...
Espíritu santo, ven...
Espíritu santo, ven.

Si Tú no vienes,
nuestra mirada será ciega ante tus
rastros.
La poca fe dominará lo cotidiano.
Si no nos donas el ser más sabios,

Si Tú no vienes,
Y nos sacudes con tu viento nuestra
casa,
Y con un sello de profetas nos
consagras,
tendremos miedo, si no nos cambias.

Pero si vienes, y en el silencio
del alma escribes renglones nuevos,
entre nosotros se irá tejiendo
la historia cierto del nuevo reino.
Por eso, ven...
Espíritu santo, ven...
Espíritu santo, ven.